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San Blas

Al más puro estilo del clásico “sana, sanita…”, cuenta la tradición que, en San Blas, tienes que seguir una serie de indicaciones para evitar los molestos catarros y dolores de garganta.

Cada 3 de febrero se celebra San Blas, patrón de los enfermos de garganta y de los otorrinolaringólos. San Blas fue un médico de Sebaste, la actual Armenia, al que se venera porque salvó la vida a un niño que se había atragantado con una espina de pescado.

Por este motivo se cree que, si te colocas en el cuello un cordón bendecido por este Santo durante nueve días y después lo quemas, estarás protegido durante todo el año de catarros y malestares relativos a la garganta.

Para que el remedio surta más efecto, puedes degustar los dulces típicos de este día, que también se bendicen.

Caramelos de malvavisco: el malvavisco es una planta de vistosas flores de color malva que protege las mucosas, alivia los dolores de garganta y la tos. Estos caramelos, típicos de Bilbao, se elaboraron por primera vez en una confitería frente a la Catedral de Santiago y recibieron el nombre de “santiaguitos”.

Rosquillas de San Blas: ¿a quién no le trae buenos recuerdos el delicioso olor de las rosquillas de San Blas? Un clásico en mercados y verbenas, suelen venderse acompañadas de unas ramitas de laurel. Se elaboran con huevos, harina, aceite, anís, leche y mantequilla. Finalmente, se cubren con un glaseado blanco.

Tortas de San Blas: al igual que sucede con las rosquillas, estas tortas son un deleite para todos los sentidos por su aroma a anís. Pueden ir cubiertas de glaseado blanco o de chocolate. Pero vas a querer probar las dos variantes, es imposible elegir una de ellas.

Macarrones: se trata de una pasta que nos recuerda a los macarons franceses porque se elabora con harina de almendra, pero la receta tiene algunas diferencias. De textura muy suave, resultan perfectos para acompañar las sobremesas o para darse un capricho, porque no necesitamos excusas para mimarnos a nosotros mismos.

Siguiendo con nuestro afán por conservar las tradiciones de nuestros antepasados, en todas las pastelerías KaiAlde, puedes encontrar estos dulces y, por supuesto, cordones de San Blas.

Nosotros, por si acaso, ya estamos cuidándonos comiendo estos dulces, porque más vale prevenir que curar.

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